La eficiencia de aplicación mide qué porcentaje del agua captada queda efectivamente disponible para la planta; el resto se pierde por evaporación, escorrentía o infiltración profunda. Estas son las referencias típicas de cada sistema tecnificado:
Riego gravitacional (tendido)
Método tradicional por inundación o surcos. Bajo costo inicial, pero con pérdidas importantes por infiltración profunda y escorrentía.
10–30%
Aspersión (incluye pivote central)
Distribuye agua en forma de lluvia mediante aspersores fijos o equipos de pivote. Mejora la uniformidad, aunque expuesta a pérdidas por viento y evaporación.
70–85%
Microaspersión
Aplica un caudal bajo en un área acotada junto a la planta. Buen desempeño en frutales y viñedos, con riego más localizado que la aspersión convencional.
80–90%
Goteo
Entrega el agua gota a gota, directo a la zona radicular. El sistema tecnificado más eficiente disponible, con mínimas pérdidas por evaporación o escorrentía.
85–95%